San José (EFE).- Nicaragua aprobará en septiembre próximo en primera legislatura una reforma parcial a la Constitución que busca excluir de las elecciones a los opositores desnacionalizados y considerados «traidores a la patria», una medida que ha provocado el rechazo internacional, informó este lunes la copresidente del país, Rosario Murillo.
Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega y designada copresidenta a través de una reforma constitucional, dijo -a medios oficiales- que el proceso de reforma será previamente consultado «con todos los sectores» para ser aprobada en los primeros días de septiembre.
La Asamblea Nacional (Parlamento), controlado por el oficialismo, ha iniciado las consultas sobre esas reformas luego de que Ortega afirmara que en su país «no volverá a haber elecciones».
Costa Rica, EE.UU., Panamá -que retiró su embajador-, Guatemala, la República Dominicana, Chile, Bolivia, Brasil, Perú, la Unión Europea, Uruguay, el secretario general de la OEA, Alberto Ramdin; y el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, han expresado su preocupación o rechazo a esas declaraciones de Ortega.
